La cena de Nochebuena se rige por su propio protocolo, que consiste básicamente en que cada familia tiene el suyo propio. Quizá esta Nochebuena quieres innovar con el menú; quizá sabes lo que te funciona y no quieres arriesgarte; o quizá quieres delegar en otros la responsabilidad de preparar la cena familiar más importante del año. Para todos estos casos y muchos otros, en Montepinos te ayudamos.
Entrantes y aperitivos
Los entrantes de la cena de Nochebuena cumplen una función muy importante: anteceder a los grandes platos sin llenar demasiado a los comensales. La manera más fácil y agradecida de triunfar en los entrantes es ofrecer productos de la máxima calidad: desde una selección de embutidos ibéricos con su jamón bien cortado, pasando por un paté (casero o no, según lo que queramos complicarnos la vida) hasta unos espléndidos espárragos en conserva. Para innovar, nada como crear nuestros propios pintxos caseros, una opción más laboriosa, pero eleva la cena de Nochebuena casera a otro nivel. Es el momento de montar pequeñas obras de artesanía con ingredientes y preparaciones audaces: quizá una mousse de verduras con curry o un mini huevo de codorniz frito con patata chip casera y aceite de oliva picante.
Primer plato
El primer plato de la cena de Nochebuena puede ser una sopa de pescado, especialmente si hemos guardado espinas y cabezas de pescado las semanas anteriores con los que armar un caldo que será la base de la preparación. Y como hay otro plato a continuación es mejor no añadirle pasta ni pan, para no llenar demasiado los estómagos. Otra idea clásica son unas almejas a la marinera, sencillas de preparar en pocos minutos y deliciosas. Para quienes quieran innovar, los tartares de salmón o atún con aguacate y tomate cada vez son más frecuentes en las mesas navideñas.
Segundo plato
En este punto de la cena de Nochebuena hay muy poca discusión, porque normalmente en las casas españolas predominan las carnes asadas (cochinillo, cordero, capón) o los pescados al horno (lubina, besugo, lenguado, merluza). Sin salirnos de esa tradición, podemos encontrar formas nuevas de presentar lo clásico. Quizá acompañamos el cochinillo con setas y pimientos; quizá rellenamos el capón con una farsa de alcachofas, trigueros y jamón o quizá el cordero nos pide asarlo a baja temperatura para que quede más tierno que nunca.
Postres y dulces navideño
Como postre, la mesura nos recomienda una buena macedonia con fruta fresca de temporada o una simple piña servida en trozos aliñada con zumo de limón y alguna hierba aromática. También iría bien un sorbete casero o un sencillo queso con nueces para acompañar a los clásicos polvorones, mazapanes y otras exquisiteces que dan el toque final a una cena inolvidable.
Para llevar a cabo todas las ideas que te proponemos, puedes acudir a Montepinos, donde además hallarás todos los platos navideños preparados, vinos y cavas para acompañarlos y muchas otras ideas para que disfrutes al máximo de estar con los tuyos.
