En muy pocos días llega inexorable el invierno y con él vuelven las sopas que reconfortan desde el primer sorbo. Sopas que calientan, nutren y hacen que cualquier día gris sea un poco más amable.
A las muy clásicas fórmulas nacionales como la sopa de ajo, la sopa de cocido, la sopa de verduras o la navideña sopa de marisco, se suman las preparaciones propias de otras cocinas: sopa miso, sopa pozole mexicana, sopa francesa de cebolla o la sopa egipcia de lentejas. Prácticamente cada país tiene su receta de sopa (o muchas distintas) y todas ellas tienen mucho en común: concentración de nutrientes, capacidad hidratante y poder saciante. Por eso y por el hecho de que se consume caliente, quizá la sopa puede considerarse la reina de la cocina de invierno, aunque en nuestro país no faltan las recetas de sopas frías. Pero eso ya lo veremos en unos pocos meses.
El toque personal en las recetas de sopas: garantía de éxito.
Si bien las sopas más tradicionales tienen poco margen de mejora, no está de más darles un toque personal o más actual, bien sea para hacerlas más reparadoras, más interesantes o más festivas. Así, a las sopas con pollo o carne les va muy bien un toque de curry; a una buena sopa castellana le encajan también unas setas salteadas; a la exquisita y laboriosa sopa de pescado (receta francamente insuperable) se le puede añadir un toque picante con polvo de chiles y a la sopa de verduras no le sobra un huevo roto que la haga más cremosa y más potente desde el punto de vista nutricional. Lo bueno de la cocina es que siempre hay una manera actualizar la receta más clásica: cuentas con todos los ingredientes necesarios en nuestra tienda y tienes más ideas de recetas en el perfil de Instagram de Montepinos selección.
Cómo congelar las sopas. Consejos.
En ollas grandes, con tiempo y mimo es como salen mejor. Un truco que nunca falla: prepáralas en cantidad y congélalas en raciones. Así siempre tendrás una sopa lista para cuando no tengas ni tiempo ni energía ni ingredientes.
Congelar una sopa es sencillísimo: solo hay que seguir estos consejos:
- Deja que se enfríen antes de congelarlas.
- Evita la pasta o el arroz si las vas a guardar: añádelos después para que no se pasen.
- Usa envases pequeños y etiquétalos con la fecha.
- Recuerda que los líquidos, al congelarse, ocupan más espacio. No llenes el recipiente hasta el borde.
- Para descongelarlas, mejor a fuego lento y removiendo.
Sopa calentita, casa calentita. El invierno ya no pesa tanto.
