La cocina gourmet no siempre requiere técnicas complejas ni utensilios imposibles. De hecho, algunos de los productos “delicatessen” que encontramos en los lineales y frigoríficos de un supermercado como el nuestro pueden prepararse en casa. Lo que sí exige la cocina gourmet son ingredientes de calidad, algo de paciencia y un poco de mimo. El resultado: sabores más auténticos, recetas personalizadas y la satisfacción de hacerlo uno mismo.

  • Patés caseros y untables: cremosidad y sabor

Las olivadas, los patés de atún, de jamón o incluso de verduras asadas no revisten dificultad alguna. Basta con triturar el ingrediente principal con un buen aceite de oliva, un toque ácido (limón o vinagre suave) y alguna especia. El secreto para conservar la textura y que no se nos vaya a un puré líquido es encontar el punto exacto de triturado. Muy agradecidos, estos patés quedan fantásticos con frutos secos tostados (almendra, nuez) para dar profundidad y un matiz inesperado.

  • Salmón “ahumado” en casa

Cubre un lomo de salmón fresco con sal gruesa, azúcar y eneldo, déjalo reposar 24 horas en frío, limpia y añade unas gotas de humo líquido alimentario o pimentón ahumado. Lamina fino y tendrás un falso ahumado con un sabor sorprendentemente elegante.

  • Lomo curado casero: artesanía gourmet

Una pieza de excelente lomo de cerdo, sal, pimentón y paciencia. Se cubre completamente de sal 24 horas, se lava, se embadurna con pimentón y especias, se envuelve en una gasa y se deja curar colgado en un lugar fresco y ventilado unas tres semanas. El resultado es un embutido artesanal, firme, suave y aromático.

  • Conservas vegetales premium

Pimientos asados, alcachofas confitadas, tomates secos en aceite, berenjenas en escabeche… Escaldar, cocinar ligeramente y conservar en tarros esterilizados con buen aceite, vinagre suave o salmuera. Así se pueden guardar en despensa “lujos” vegetales todo el año. La vuelta de tuerca es añadir hierbas frescas y una tira de piel de cítrico.

  • Quesos frescos y marinados

Con leche fresca y unas gotas de limón o vinagre es posible conseguir un queso tipo ricotta en minutos. Escurre, sala ligeramente y marina después en aceite con pimienta, tomillo y ajo. Espectacular sobre tostadas o ensaladas templadas.

  • Mantequillas y aceites aromatizados

La mantequilla es tan versátil que se puede mezclar con trufa, anchoas, hierbas, cítricos o especias, refrigerar con forma de rulo y cortar en medallones para acompañar carnes, pescados o verduras. Y con el aceite de oliva basta añadir guindilla, romero, ajo o piel de limón y dejar infusionar unos días.

  • Frutos secos garrapiñados o especiados

Almendras, nueces o anacardos salteados con miel, azúcar o especias como curry o pimentón crean aperitivos gourmet en cuestión de minutos. Extiende en papel y deja enfriar para que queden crujientes.

  • Sales y azúcares saborizados

Mezcla sal gruesa con setas secas pulverizadas, cítricos deshidratados, carbón vegetal o especias. También azúcar con vainilla, lavanda o piel de naranja. Pequeños detalles que elevan cualquier plato o postre y resaltan su carácter casero.

Rábanos, cebolla morada, pepinillos mini, zanahorias baby… Hierve vinagre suave, agua, azúcar y sal, vierte en caliente sobre las verduras y deja reposar 48 horas. Sirven de aperitivos o pueden acompañar quesos, carnes frías o bocadillos gourmet.

  • Chocolate artesano

Un buen chocolate fundido al baño maría es una exquisitez: y más si se extiende en una bandeja y se le añade sal en escamas, frutos secos, frutas deshidratadas o especias. Después solo hay que dejarlo enfriar y partirlo en piezas irregulares. Un capricho digno de tienda delicatessen.

Dar rienda suelta a la creatividad es la mejor forma de disfrutar la cocina gourmet: hacerla personal, artesanal y saludable. Pasa por Montepinos y te aconsejamos.