Hay planes que saben a verano antes incluso de sentarse a la mesa. Una ración de gambas, unos boquerones, una buena ensaladilla, pan crujiente y una bebida bien fría. Si además hay sobremesa larga y el sol entra por la ventana, casi parece que estamos frente al mar.

Este verano no hace falta esperar a las vacaciones para disfrutar de los sabores de la costa. Con buenos ingredientes y algunas recetas sencillas puedes preparar en casa el menú de chiringuito perfecto, convertir una comida cualquiera en un plan especial y llevar el ambiente de la playa directamente a tu mesa.

  • ¿Qué tiene que tener un buen menú de chiringuito?

La clave está en combinar platos fáciles de compartir, ingredientes frescos y elaboraciones que no requieran pasar horas en la cocina. El objetivo es disfrutar de la comida, no complicarse. Un buen menú playero puede empezar con un aperitivo de aceitunas, almendras tostadas o patatas chips, acompañado de una bebida bien fría. Después, llega el momento de sacar a la mesa algunos clásicos: gambas, boquerones, ensaladilla y un buen tomate aliñado. Para terminar, nada mejor que algo fresco y sencillo, como fruta de temporada o un postre frío.

  • Gambas, boquerones y pescaíto: el sabor de la costa

El marisco y el pescado son protagonistas indiscutibles de cualquier chiringuito. Unas gambas cocidas o a la plancha son fáciles de preparar y funcionan muy bien como entrante. Si las haces a la plancha, cocínalas a fuego fuerte durante pocos minutos y añade únicamente un poco de sal para respetar todo su sabor. Los boquerones en vinagre son otro imprescindible. Puedes servirlos con ajo, perejil y un buen aceite de oliva virgen extra, acompañados de pan crujiente. Y si quieres preparar un auténtico plato de pescaíto, apuesta por una fritura variada de calamares, boquerones o puntillitas. El truco para conseguir una fritura ligera y crujiente está en utilizar un aceite limpio y bien caliente, freír en pequeñas cantidades y escurrir el pescado sobre una rejilla o papel absorbente.

  • La ensaladilla: un clásico que nunca falla

Pocas recetas son tan veraniegas como una buena ensaladilla rusa. Para darle un toque especial, prepara una versión casera con patata, zanahoria, huevo y atún o bonito, y utiliza una mayonesa de calidad. Si quieres darle un aire más gourmet, puedes añadir unas aceitunas, unas piparras o terminarla con ventresca de bonito y unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Sírvela bien fría y, sobre todo, prepara cantidad suficiente: en cualquier menú de chiringuito siempre hay alguien que repite.

  • Tomate aliñado y pan crujiente: menos es más

Cuando el producto es bueno, no hace falta complicarlo. Unos tomates maduros de temporada, cortados en gajos y aliñados con aceite de oliva virgen extra, sal y un poco de cebolla o cebolleta pueden convertirse en uno de los platos estrella de la mesa. Acompáñalos con un buen pan crujiente. Una hogaza, una barra de masa madre o unas rebanadas de pan tostado serán perfectas para mojar en el aliño.

  • El toque final: una bebida bien fría

Todo menú de chiringuito necesita una bebida refrescante. Una cerveza bien fría, un tinto de verano o una bebida sin alcohol con hielo y cítricos son opciones perfectas para acompañar estos platos. Una mesa informal, platos sencillos de compartir, servilletas de papel, una jarra con hielo y una playlist de fondo pueden hacer mucho.